Hoy vamos a hablar sobre el cuidado, pero ya no de los senos sino de la paciente en general durante el tratamiento del cáncer tanto convencional, como alternativo (por ponerle un nombre). Es un recorrido de todo lo tratado desde la primera entrada, pero sin embargo sobre el cuidado de las úlceras tanto de seno como de piel que he tenido a lo largo de este doloroso proceso, si le dedicaré una entrada completa, pues ha sido muy complejo y he aprendido a prueba y error y por supuestos los errores me han significado de pronto más dolor y alargar la agonía, pero ni modo fué el camino que escogí plenamente convencida y por eso he asumido las consecuencias (por eso tampoco se lo aconsejo a nadie). Visto por el lado amable este camino me ha permito estar consciente todo el tiempo, a pesar del dolor (ver las entradas sobre el dolor) el cual cómo les he compartido más de una vez me ha doblegado a todo nivel, pero el estar consciente me ha permitido tener energía para viajar, compartir con mis hijos, familiares y seres queridos en diferentes partes de esta tierra, me ha permitido prepararme mis alimentos, cuidar de mí cuando mis hijos tienen que trabajar, es decir he asumido conscientemente la responsabilidad de estar al frente de mi proceso de sanación, así algunas veces a los médicos convencionales les haya parecido una total locura (un doctor me amenazó con declararme interdicta, para ya en el sanatorio iniciarme el tratamiento convencional, afortunadamente cuando llamé llorando a mi hijo para contarle, me dijo que me calmara, que el que estaba loco era el doctor si creía que alguno de mis 3 hijos iba a firmar la declaración, que no me preocupara que ellos todos sabían que su mamá estaba loca jajajaja, pero de ahí a firmarlo en una declaración los locos serían ellos si lo hicieran, pues los 4 somos como los 3 mosqueteros, todos para uno y uno para todos, así muchas veces no estemos de acuerdo con nuestras decisiones).
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| Imagen tomada de la página Educación Emocional |
