Hoy se celebró el día del trabajo y cuando pensamos en él, pensamos en la labor intelectual o física por la cual a cambio se recibe un ingreso, pero ahora siento que los enfermos (de cáncer o de cualquier enfermedad crónica) a través del tiempo aprendemos a trabajar a todo nivel en y con nosotros mismos y dedicamos gran parte de nuestro tiempo a la sanación espiritual, mental y emocional, así como a la curación del cuerpo y sus procesos bioquímicos, tiempo que quizás, como en mi caso, antes no lo habíamos dedicado a cuidar de nosotros mismos, pues muchas cosas entre ellas la salud, la dábamos por hecho; por tanto éste es un gran trabajo que no tiene precio.