Hoy como finaliza septiembre mes del amor finalizamos también la serie sobre el amor que sana, que habíamos iniciado de la mano de Anita Morjani y su maravillosa y milagrosa curación no sólo del cáncer terminal que la afectaba, sino la recuperación después de una experiencia cercana a la muerte por aproximadamente 30 horas. Les comparto que por fin comprendí, con el corazón, que la enfermedad viene a sanarnos, que nadie se muere la vispera, ni antes ni después, nos mata más el miedo a la muerte y el apego a todo lo que consideramos "nuestro". Que el amor incondicional e indescriptible con palabras nos sana desde el alma, que toda acción, pensamiento y sentimiento debiéramos calibrarlo desde ese amor, pero como vamos aprendiendo durante la experiencia de amor llamada vida, de todas maneras toda experiencia, no importa el tinte que tenga (o la calificación buena o mala, blanca o negra, etc), es sanadora gracias al aprendizaje que hemos hecho al vivirla.